Futuro de Latinoamérica

Simbolo del Grupo de Río

Esta semana se celebró en México la XXI Cumbre del Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política, más conocido como Grupo de Río, grupo creado en 1986 a través de la Declaración de Río de Janeiro firmada por Argentina, Brasil, Colombia, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela, sus orígenes se remontan al Grupo Contadora y el Grupo de Apoyo a Contadora, estas dos iniciativas se conocían como el Grupo de los Ocho que tenía como objetivo fundamental luchar por la paz en Centroamérica, especialmente por los conflictos armados en Nicaragua, El Salvador y Guatemala, a la vez que hacían esto, el Grupo buscaba por medios pacíficos en la mayoría de veces atenuar la gran presencia militar de Estados Unidos en la región.

Este Grupo Contadora obtuvo el apoyo inmediatamente de todos los países de América Latina pero no de los EEUU, debido a su oposición a reconocer al Gobierno sandinista de Nicaragua y a renunciar a las intervenciones militares en la región quitando presidentes elegidos democráticamente o poniendo dictadores militares según le vea mejor para sus intereses en la zona.

Felipe Calderón junto con Michelle Bachelet durante la Cumbre de Río

El Grupo de Río se ha reunido estos días con el claro propósito de constituir una organización única al estilo de la Unión Europea o la africana para ganar peso en el mundo, el objetivo final es crear un organismo único que integre a toda América, a excepción de Estados Unidos y Canadá pero es precisamente la distancia ideológica entre la izquierda de Hugo Chávez o Rafael Correa y el conservadurismo de Felipe Calderón o Álvaro Uribe, unida a divergencias diplomáticas, territoriales y económicas, lo que pueden suponer una gran dificultad para el proyecto de integrar al Grupo de Río y la Cumbre de América Latina y el Caribe en un solo organismo, no excluyente de la Organización de Estados Americanos (OEA) que sí están EEUU y Canadá.

La iniciativa fue lanzada por Brasil en la primera cumbre de la CALC celebrada en 2008 con el objetivo de lograr ese foro único en 2010, coincidiendo con el bicentenario de la independencia de la mayoría de los países de la zona, no va a resultar tarea nada fácil impulsar un organismo único latinoamericano en una región donde ya operan fórmulas más o menos exitosas de agrupación como Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), la Comunidad Andina, Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), Caricom (Comunidad del Caribe) o Mercosur, todas ellas propiciadas por proximidad geográfica o intereses económicos comunes, lo que es cierto e indudable es el gran peso mundial que tendría lo que algunos mandatarios latinoamericanos se han atrevido a llamar a la futura organización “la Unión de América Latina y el Caribe”, teniendo en cuenta que integraría a 33 países que suman el 7,1% del PIB mundial y el 8,7% de la población del planeta.

Sin embargo a la llamada ‘Cumbre de la Unidad’, el continente llegó con varios puntos de diferencia entre ellos, hay que destacar sobre todo en lo que a relaciones bilaterales se refiere, la relación entre Colombia y Ecuador que no han logrado restablecer relaciones diplomáticas tras la incursión del ejército colombiano a territorio ecuatoriano para atacar un campamento de la guerrilla de las FARC en 2008, otra diferencia es la existente entre las relaciones entre Venezuela y Colombia están también congeladas y se ha visto claramente en esta cumbre por los insultos y desprecios entre los mandatarios de ambos países.

Raul Castro junto con Calderon en la Cumbre en México

Otro tema de gran controversia ha sido la ausencia de Honduras, suspendida de la OEA por el golpe de estado de junio de 2009, asunto sobre el que tampoco hay una postura común sobre esto y que divide al continente entre los que rechazan frontalmente su presencia en cualquier foro internacional como son Brasil, Venezuela, Cuba, Bolivia y los que le abren poco a poco la puerta hacia el reconocimiento como son El Salvador, Panamá, República Dominicana, Colombia.

Así para finalizar aunque toda forma de integración entre Estados es bastante beneficiosa por muchas razones como son la económica, social, diplomática, comercial, etc. en esta forma de integrar a toda Latinoamérica sin tener a EEUU ni a Canadá no creo que vaya a ser muy beneficiosa ya que excluir a varios Estados del mismo continente en la futura organización va a acarrear desconfianza de Washington al sentirse excluida y no va a querer que haya más integración en el continente, con esta Unión Latinoamericana lo que se consigue es volver a los tiempos de la Guerra Fría cuando se excluía a Estados por razones ideológicas, lo que deberían hacer es conseguir una verdadera Organización de Estados Americanos pero no como la actual OEA que se ve claramente que en las décadas lo ha utilizado EEUU como mejor le ha venido, sino una organización internacional que respete los derechos humanos, propugne la paz en todo el continente, busque formas pacificas de solucionar las controversias entre Estados, a día de hoy todavía sigue siendo una utopía difícil de realizar de momento.

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